Tratamientos
La osteopatía estructural es una disciplina terapéutica que consiste en el diagnóstico y tratamiento eficaz de los problemas músculo-esqueléticos.
Hay que partir de la base que en osteopatía todo se establece a partir de hiper e hipomovilidades, es decir, las zonas que se mueven y las zonas que no. En las zonas móviles son en las que aparecerán los síntomas, por ejemplo un dolor cervical. Mientras que las zonas que no se mueven, son aquellas que no suelen ocasionar síntomas y que constituyen la raíz del problema del paciente.
Los thrust (crujidos) son una de las técnicas que utilizo como osteópata, y tras un estudio detallado del paciente, mediante el cual detecto si la causa de la dolencia del paciente es estructural, es decir, que existe una vértebra o articulación que tiene su movilidad disminuida. Si esta técnica está contraindicada o el paciente no quiere que se la haga, dispongo de otras técnicas, como:
La osteopatía estructural es una terapéutica muy eficaz en el abordaje de las disfunciones músculo-esqueléticas, y ayuda a tratar muchas patologías como lumbalgias, ciatalgias, contracturas musculares, vértigos, mareos, cefaleas tensionales, y un largo etcétera.
La osteopatía visceral proporciona al profesional un enfoque global de la salud, la enfermedad y el tratamiento de las patologías del aparato locomotor con un amplio abanico de técnicas, maniobras y modos de abordaje muy efectivos.
La base de la osteopatía visceral es el movimiento. Cada estructura visceral tiene la cualidad de moverse o, por el contrario, de quedar disminuida su movilidad, lo que supone una perturbación en el equilibrio fisiológico del organismo del paciente y una alteración en su estado de salud.
Con el paso del tiempo, he descubierto que la mitad de las causas por las que vienen los pacientes a mi consulta son de origen visceral. Para llegar a detectar que el problema tiene su origen en el paquete visceral se debe profundizar en ciertos detalles durante la entrevista con el paciente: ¿cómo son sus digestiones?, ¿con qué frecuencia acude al baño?, ¿se han detectado operaciones o alteraciones hemodinámicas en la analítica?… Esto es lo que nos da la pista sobre la causa de las dolencias del paciente, no siendo esta la típica dolencia muscular o tendinitis que le habían diagnosticado en principio.
La Osteopatía Craneal son técnicas muy sutiles que intentan restaurar la circulación vascular, nerviosa y del LCR; recuperar la movilidad de los huesos, de las membranas del cráneo y de otras estructuras relacionadas. La movilidad de las distintas articulaciones entre los huesos del cráneo, no sólo permiten la salida por el canal del parto, sino que actúan a lo largo de toda la vida como juntas de dilatación en los puentes y edificios para contrarrestar los movimientos.
Dentro del cráneo tenemos el líquido cefalorraquídeo, que se transmite a lo largo de casi todo el canal medular, así como los distintos vasos sanguíneos y linfáticos, que permiten que la presión dentro del cráneo sea la correcta. Siguiendo el principio osteopático de la Ley de la arteria, el cual nos dice que debemos asegurar que la sangre y los distintos líquidos circulen sin obstáculos, se entiende que es imprescindible conocer las vías conectivas de los distintos tejidos nerviosos y vasculares, pues aseguran las funciones craneales y, por supuesto, controlan todas las demás funciones del organismo.
Durante las sesiones de osteopatía craneal, primero llevo a cabo una valoración de las restricciones de movilidad de los huesos del cráneo y, a continuación, aplico una serie de técnicas para restaurar la normalidad del mismo, consiguiendo así un correcto funcionamiento del sistema nervioso central y periférico. Con ello consigo una mejora de la circulación, de la transmisión de impulsos nerviosos, mejora del metabolismo, normalización del tono muscular, etc.
La osteopatía craneal está indicada en numerosas patologías: